El blog de Elisa Bayo

Clandestina

Posted in 2016 by Elisa Bayo on 30 marzo 2016

tijeras

Son sórdidas y oscuras, con tuberías llorosas de gotas que caen al ritmo de la tortura. Las luces azules achicharran una mosca atontada una vez o dos veces al verano y los insectos caminan rodeando las esquinas roñosas y almohadilladas por los ovillos de pelos y canas.

Y ahí está ella, observando las manos-tijeras cortando esos largos cabellos azabache, manto guardián del secreto y el pecado. Si el pueblo lo supiera… ay, si lo supiera. El cráneo de esa melena sería señalado, apartado, vuelto a señalar y recordado por su delito por los siglos de los siglos. Y su familia, ¿soportaría la vergüenza?

Los tijeretazos de ese pájaro loco que la mira intermitentemente entre los dedos de su dueña le retumban en la cabeza como cuchillas de guillotina. Intenta aguantar el tipo y busca el consuelo pensando que ésa es la mejor decisión: cortar por lo sano.

Son sórdidas y oscuras, y también muy húmedas. Las peluquerías clandestinas se esconden invisibles, pero existen. Así que ya sabes ¡con lo difícil que es encontrar una peluquera que te quite la piojera!