El blog de Elisa Bayo

Almanaques

Posted in Having a bath by Elisa Bayo on 25 diciembre 2009

Uno de los retos más desafiantes que se nos presenta cada vez que estamos a punto de acabar un año consiste en elegir el almanaque que colgaremos detrás de la puerta de la cocina. Hasta hace pocos lustros, la elección parecía clara: uno de Santos para la casa, y otro de mujeres en porretas para el camión o el taller. Pero, ay, amigos míos. El negocio de marcar el tiempo por escrito crece más y más. Y ciñéndose literalmente a la frase de “El tiempo es oro” ha comenzado a desarrollarse una poderosísima industria en torno al calendario que nos obliga a decidir si queremos que mayo venga adornado por un paisaje bucólico, un bombero agarrado a la manguera, o la asociación de costureras gaditanas protagonizando un sugerente posado entre alfileres y sedas.

Precisamente los servicios de emergencias tienen buena parte de culpa en todo esto. “Bueno, al almanaque le ponemos el número de teléfono al que nos tienen que llamar en caso de incendio o inundación, y aderezamos la frialdad de las cifras con imágenes de nuestros trabajadores. A ver si recaudamos mucho dinerito y podemos participar en el Cross Internacional de  Bomberos de Tombuctú”, dicen estos “emergentes”. Así que desde hace unos años, los bomberos además de apagar fuegos, rescatar gatitos lindos de los árboles, descerrajar puertas porque el dueño se olvidó las llaves, desencarcelar a conductores atrapados en sus turismos, y abrir paso entre la nieve y el hielo para que la abuelilla pueda ir a por unas sardinas a la pescadería, además de todo eso y de subir sogas para repicar campanas, deslizarse por barras escurridizas, comer fibra e hidratos de carbono y hacerse la cama… ¡Ahora tienen que posar con cara de circunstancias y gluteos casi al aire!

¿Es que no era suficiente con salvar vidas? Se preguntarán algunos. Pues no. En esta nuestra sociedad, la imagen es la imagen. No importa tu prestigioso currículo. Bueno, en este caso tu “curri”, porque la otra parte de la palabra parece que sí, y mucho. Y a la moda iniciada por estos humildes servidores públicos se han apuntado todos los colectivos, asociaciones, grupos, conjuntos y solistas que les puedan venir a la cabeza. Desde Ricky “el showman de La Mancha albacetense” con sus pantalones de cuero negro y su sombrero de cowboy, hasta los carniceros del mercado de Badajoz, que muestran chuleta, jamón y lomo sin perder la sonrisa. Aquí, el resto de culpa recae en el Photoshop (a partir de ahora léase fotosó). Ni lorzas, ni michelines. El fotosó lo arregla todo. Cualquier “Roberto con su Ford Fiesta rojo” puede convertirse en Robert Redford.

Después de analizar este fenómeno, llego a la conclusión de que todos ellos desean hacer pasar un buen año a quienes elijan adquirirlos, pero el cliente debe asegurarse completamente de que está dispuesto a compartir doce meses con sus cincuenta y dos semanas y sus 365 días enteritos con los gaiteros de La Coruña o el equipo de voley playa de Alicante. De este modo evitará problemas como el que me contaba el otro día mi amigo el charcutero, con el que, por cierto, he hecho ya las paces y ahora él me está insistiendo en que aprenda a echar cuentas de verdad. En confianza, me confesaba que creía que su mujer le ponía los cuernos desde la primavera pasada. Por colaborar con los bomberos de Bilbao con unos cuantos eurillos, habían comprado el calendario del 2009. El caso es que desde el mes de abril, el librillo no había mudado de página. Y cada vez que él intentaba arrancar la hoja, ella le replicaba que de ese mes no se podía pasar. “Hombre, al principio yo pensaba que como había apuntado allí los cumpleaños de sus sobrinos, quería guardar la hoja para no olvidarlos. Pero luego me fijé en ese tío ahí tan bien colocado…” me decía el charcutero con tono derrotado mientras me loncheaba trescientos gramos de mortadela con aceitunas. Ahí está el peligro, que uno puede hartarse o encariñarse con la imagen. Y en este último caso, está dispuesto a dejar que el tiempo se congele incluso en el mismísimo mes de agosto y seguir viviendo anclado en el pasado.

Por todo ello, les quiero advertir de que tengan muchísimo cuidado con el tiempo que selecccionan para el año que viene. Aunque siempre les queda la posibilidad de recurrir al estilo de vida que quieran o puedan llevar. Así, podrán elegir calendarios con temática de películas como “Los lunes al sol” o “El padrino” o historias de cuento como “Robin Hood” o “Hansel y Gretel”. Aunque como siempre es mejor vivirlo que verlo, dice la mujer del charcutero que ya está preparando el almanaque para visitar en enero a los gaiteros, en febrero a los bomberos, en marzo a Robert Redford…

Anuncios

3 comentarios

Subscribe to comments with RSS.

  1. rosi said, on 29 diciembre 2009 at 23:35

    sí, pero, dónde se puede comprar un calendario de bomberos conquenses?

  2. rosi said, on 29 diciembre 2009 at 23:34

    sí, pero, dónde se puede comprar un calendario de bomberos conquenses??

  3. Silvia said, on 25 diciembre 2009 at 21:43

    Muy bueno! besitos guapa.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: