El blog de Elisa Bayo

Escena encarcelada

Posted in Having a bath by Elisa Bayo on 7 diciembre 2009

(Después de anunciar por tierra, mar y aire el casting “Escuela Municipal de Teatro de Villalba de la Sierra. Si eres hombre, te va a gustar”, el director del grupo, sentado de espaldas al público, pasa la tarde entrevistando a los candidatos.)


DIRECTOR.- ¡Siguiente!

(Entra un tipo de mediana edad, ni alto ni bajo, ni gordo ni flaco, ni rico ni pobre. Uno del montón que hay esperando en la puerta.)

¿Su nombre?

ASPIRANTE.- Manolo Rodríguez.

DIRECTOR.- Manolo, ¿por qué se presenta usted a esta prueba?

ASPIRANTE.- Verá. Mi madre, que en gloria esté, siempre ha querido que fuera un hombre de provecho ejerciendo la medicina o la abogacía, pero como a mí nunca me ha gustado estudiar… Ahora, si ustedes me dan la oportunidad, podré complacerla un poquito y ella sonreirá desde el cielo.

DIRECTOR.- Comprendo. Así que está interesado en esos papeles, abogado o médico.

ASPIRANTE.- Sí, el de abogado lo tengo muy ensayado: (Con tono grave y enérgico.) “¡Protesto, Señoría!”. Y de médico: “Uy, uy, uy… El color de ese esputo tiene muy mala pinta”.

DIRECTOR.- Eso está muy bien, pero ambos papeles ya han sido asignados. Ahora buscamos un cura, un maestro y un director de cárcel. ¿A usted le gusta perdonar los pecados?

ASPIRANTE.- No sé, depende. Porque si, pongamos por caso, a mi confesionario viene una oveja descarriada y me dice “Padre, me confieso de que, como alcalde de este pueblo, he sustraído de las arcas municipales un millón de euros, pero lo he hecho por suma necesidad” pues lo perdono. Y yo calculo que Dios, con tres padresnuestros y otras tantas avemarías, también. Ahora, si lo ha hecho por vicio…

DIRECTOR.- ¿Y la enseñanza?

ASPIRANTE.- Pues que Dios es amor y que el penitente, si no puede devolver el dinero, que se acuerde al menos de los donativos dominicales.

DIRECTOR.- No, no. Digo que si le gusta enseñar.

ASPIRANTE.- Uf, yo la escuela… regular tirando a mal. De pequeño me pasé un tercio del tiempo castigado de rodillas, otro tercio castigado encerrado en la leñera y el restante castigado lavándole el coche a la señora maestra. Y mire, (se toca la cabeza y la inclina para que el DIRECTOR lo vea.) mire qué cicatriz llevo en el cocote por los capones que a cambio me daba ella con los nudillos ensortijados. Aunque le voy a admitir que algunos cachetes fueron merecidos.

DIRECTOR.- Usted sabe reconocer la autoridad y ser compasivo a la vez. Además, no se le dan tan mal las matemáticas. Creo que encajaría en el papel de director de cárcel. ¿Le parece?

ASPIRANTE.- Hombre, un cargo es un cargo. ¿Llevaré traje y corbata y podré engominarme el pelo?

DIRECTOR.- Por supuesto.

ASPIRANTE.- Pues entonces, me haré cargo. (Interpretando.) Ese desalmado no obtendrá la condicional mientras yo dirija esta prisión. ¿Estamos? El muy canalla agredió a un agente de la autoridad.

DIRECTOR.- Tenga en cuenta que se trata de una cárcel de mujeres de los años cuarenta.

(El ASPIRANTE se saca un pequeño peine del bolsillo de la camisa, lo moja en el vaso de agua que hay encima de la mesa del director, y comienza a peinarse el cabello hacia atrás)

ASPIRANTE.- (Paseando.) Bien, bien, bien. Entonces, meditemos las medidas con cuidado. Entre las internas hay ladronas, adúlteras, asesinas y lo que es peor ¡Subversivas! Y esas mentes retorcidas… No, desde luego que no consentiré un taller de teatro en mi cárcel. ¡Guardias! (salen dos hombres vestidos de guardia civil) Acompañen al señor a la puerta. (Dirigiéndose al DIRECTOR) Y espero no verle nunca más por aquí.

(Los guardias cogen al DIRECTOR por los brazos. Éste se resiste incrédulo mientras lo sacan del escenario)

DIRECTOR.- ¿Pero qué hacéis? Paco, Rodri, ¡soltadme! Ya está bien la broma ¿eh?

ASPIRANTE.- Y luego dicen que hay mano dura. Si la hubiera, no tendría que pasarme las tardes escuchando los embustes de estos majaderos. Teatro… ¡Payasadas! Y estas luces, ¿qué hacen todavía encendidas? ¡Roberto! Ven aquí y apaga la luz, que luego se queja el administrador de que gastamos demasiado.

(Luces fuera. Sonido de pasos alejándose. Silencio. Cae el telón.)

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2 comentarios

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  1. Antonio el Vete said, on 10 diciembre 2009 at 1:07

    ¡Puro Pirandello!

  2. Laura said, on 7 diciembre 2009 at 13:57

    Elisa! La obra se apodera del guión, qué fuerte!!!!!


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