El blog de Elisa Bayo

Santas calabazas

Posted in Having a bath by Elisa Bayo on 15 noviembre 2009

¡Bueno, bueno, bueno! Me han contado un cotilleo de esos de “no me lo creo hasta que lo veo”. Estando en la droguería comprando potingues para experimentar en esta sección, me encontré con San Francisco de Sales de Baño, quien me ha dicho nada más y nada menos que por primera vez en la historia de la Santa Biblia, los santos españoles están en Irlanda.

-“Resulta que este año“- comenzó -“para celebrar la festividad de Todos los Santos, en palabras del mismísimo San Mateo “el fiestorro más gordo que nos podemos pegar”, han aceptado la invitación de San Patricio, el patrón de Irlanda, y se han ido a pasar estos días a Dublín. Él les había aconsejado que viajaran con Ryanair, que es una compañía de bajo coste, pero los españoles, por pura cabezonería, se empeñaron en reservar con Iberia, por el problema de que las peanas pesan muchísimo y si se excedían en el equipaje los de Ryanair les iban a sacar un riñón por los kilos de más. Pues tuvieron la mala suerte de que se toparon con la huelga de Iberia. Si no llega a ser por el Santo Job, se habría producido un linchamiento celestial en Barajas. Finalmente, pudieron llegar a Dublín sanos y salvos, a excepción de San Cucufato, que por primera vez en su vida, ha sido él quien ha perdido su peana. Los de Iberia ya le han comunicado que está localizada en Caracas y que se la enviarán a la parroquia cuanto antes.”

Yo no salía de mi asombro. San Francisco se había enterado, bajo secreto de confesión, de que San Julián y San Antonio se habían confabulado para que San Juan no se apuntara al viaje. Al ser tan guapo, están hartos de que ligue con todas las santas, que además escasean, dicho sea de paso, y ellos se quedan, literalmente, a dos velas apagadas. También se han quitado de encima a San Antón, otro gentleman que dijo que no salía de la iglesia sin sus animales, así que le tuvo que pedir prestada el arca a Noé para navegar hasta la isla celta con su reino animal. Va todavía por aguas francesas.

“¿Y de qué se conocen San Patricio y éstos de aquí?”- pregunté interesadísima.

“Uy, hija. Si es que el mundo es un pañuelo. Santa Marta visitó Irlanda el año pasado durante un congreso de hostelería y turismo. Y claro, como se considera de mala educación no saludar a los homólogos, tú ya me entiendes, pues se acercó a conocer a San Patricio por pura cortesía. Pero vamos, ya me ha chivado San Valentín que San Patricio se quedó prendado de ella porque los invitó a todos a celebrar Halloween en Dublín. Ella aceptó encantada sin saber qué era aquello. Él le explicó que, básicamente, consistía en disfrazarse de algo siniestro, llevar calabazas naranjas de plástico, y salir de juerga toda la noche. Mucho más divertido que ir a fregar lápidas al cementerio y ponerles flores”.

“Hombre, yo también preferiría ese plan” -reconocí- “¿Y qué tal se lo están pasando?”

-“¡Teta! Digo, ¡busto!” -rectificó San Francisco- “San Cristóbal es el que más está disfrutando de la estancia. Por primera vez se ha negado a conducir porque hay que ir por la izquierda. Así que no perdona ni una ronda de Guinness. Claro que, como no está acostumbrado, lleva tal ciego que ni Santa Lucía ha podido con él. Otro que disfruta como los enanos es San Isidro. Se ha llevado un cargamento de calabazas de las de su huerto con las que está haciendo el negocio del siglo. ¡A veinte euros las está vendiendo! Dice que tiene que compensar el que no le hayan dado este año la subvención de las pipas. Estos agricultores… La que está un poco mosqueada es Santa Cecilia. Ella esperaba ir de pub en pub escuchando música en directo: las acordeones, el arpa, las gaitas irlandesas… Pero la mayoría vota por hacer botellón en la hornacina de San Patricio y salir a las tantas. Y claro, allí los bares cierran a las dos de la madrugada. Total, que de que se dan cuenta, les han chapado el garito”.

– “Qué lástima, porque en Dublín hay muchos bares con muy buena música”.

– “Eso dice ella. De todas formas, están contentos. Sobre todo Santa Bárbara. Como en Irlanda siempre hace mal tiempo, hay muchas parroquias con Santa Bárbara. ¡Y ha conocido nada menos que a siete hermanas gemelas!”

– “¡Qué barbaridad!”

– “¡Bárbara de verdad!”

“¿Y tú por qué no te has ido?”

– “Chica, que me ha tocado trabajar porque tuvimos un problema al maquetar la hoja parroquial informativa. Así que mira, en España me he quedado, comiendo puches y echándole duros a los críos que han venido a pedir con la calabaza. Pero ya he dicho que uno y no más, Santo Tomás. El año que viene, me saco el billete, me voy con los demás, y Sanseacabó”.

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2 comentarios

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  1. d:D´ said, on 7 agosto 2013 at 9:07

    Me quedan dudas sobre tan beato pasaje y que en todo esto no tuviera vela san Martiño o el tan ligón Pantaleón y todas aquellas mujeres buenas.
    Da gusto leer… y tomarlo con unas pastas una mayor delicia…jeje
    Breves saludos :]´

  2. De segunda mano « El blog de Elisa Bayo said, on 29 diciembre 2009 at 8:31

    […] – “Pedirle a Santa Marta que se case conmigo” por San Patricio. […]


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