El blog de Elisa Bayo

El Tiempo

Posted in Having a bath by Elisa Bayo on 30 marzo 2009

Hace tiempo leí que la profesión de electricista es la que menos esperanza de vida tiene. En Dublín estoy segura de que es la de metereólogo. En menos de veinticuatro horas puede llover, granizar, salir el sol, ventear y nevar en una amplia combinación de formas y velocidades. Es más, mientras en una parte de la ciudad casi podemos tomar el sol, en la otra está cayendo una nevada que provoca el cierre del aeropuerto. Imagino la presión que deben de estar soportando estos trabajadores para dar un buen servicio público. ¿Cómo es posible precedir tal festín de precipitaciones?

 De todas formas los irlandeses no parecen muy preocupados por conocer el tiempo del día siguiente. Total, va a haber de todo… Hace meses que en el bolso llevo el paraguas y las gafas de sol. Algunos me siguen preguntando con mucho interés “¿Qué tal llevas el frío de Irlanda?” Les respondo que estoy acostumbrada porque soy serrana, un concepto que he empezado a introducir en las conversaciones sobre la resistencia a las bajas temperaturas. Se quedan perplejos. Piensan que España es un país bañado permanentemente por el sol. Así que me veo desmitificando a nuestra piel de toro en una conversación sí y en otra también.

Lo cierto es que no espero que me crean. Otras muchas desmitificaciones han fracasado a lo largo de la Historia. Por ejemplo, que Cleopatra era guapa. Por lo visto la reina de Egipto era más fea que pegarle a un padre con un calcetín sudado (no sé qué tiene de fea esta expresión, pero hace mucho tiempo que no la veo escrita). Al parecer presumía de mentón sobresaliente y apenas alcanzaba el metro y medio de estatura. En resumen, un retaco con la barbilla de zoqueta. Marco Antonio tampoco daba el perfil de modelo y menos con su mirada: tenía los ojos saltones. Una pena, digo, una rana.

Mi gozo en un pozo. Yo que siempre me he imaginado como Elizabeth Taylor en “Cleopatra”, recreándome en esos baños de leche de burra, con esos maquillajes y esa cintura de avispa. Nada que ver con nosotras las serranas y con lo que narra el canto popular: “Tienes una cinturita que anoche te la medí con la cincha de la burra y tres metros que le añadí”. ¡Animalico! (no la serrana, sino la burra) ¿A cuántas burras habrá que ordeñar para llenar una bañera? ¡Aún no he calculado los litros de agua que hacen falta para llenar el primer baño de esta sección! ¿Calentaría Cleopatra la leche antes de meterse? ¿La tomaría con café o con Colacao? A los arqueólogos les queda aún mucho por investigar.

Supongo que es difícil acabar con mitos así cuando éstos son mejores que la realidad. Resulta más agradable creer que Cleopatra poseía una belleza exótica y que en España siempre hace sol. Por cierto, un aspecto que me llama poderosamente la atención de la mentalidad irlandesa es su capacidad para valorar lo bueno. En cuanto asoma el más mínimo rayo de luz exclaman “¡Qué día más bonito!” Ahora que lo pienso, cuando llueve, es decir todos los días, afirman justamente lo contrario. Es como si, a diario, un esquimal sale del iglú y maldice: “¡cagüenlá! Otra vez nevando.”

En cualquier caso, la ciudadanía insular no se muestra por la labor de reclamar responsabilidades. ¿Que se cierra el aeropuerto? cuestión de seguridad ¿que no se echa sal en las calles después de nevar, helar, volver a nevar, y volver a helar? cuestión de salud: la sal perjudica la tensión arterial… Así que estos días las placas de hielo nos han permitido ir haciendo patinaje artístico hasta el supermercado y algunos han dejado de fumar gracias a que cada vez que pisaban una colilla acababan de bruces en el suelo.

Es la sensación de indiferencia la que permite a los meteorólogos irlandeses seguir trabajando y no morir en el intento. Además, la señora mayor vestida con una falda tipo mesa camilla que informa todas las tardes de las previsiones transmite ese sentimiento de verdad de madre que todos creemos de pequeños: “¿Por qué si te bañas después de comer se te corta la digestión? Porque lo dice mi madre. Punto.” Los mitos y leyendas no acabarán nunca. A menudo las previsiones del tiempo irlandés suelen terminar contando el tiempo que hay en la isla de Tenerife. España siempre soleada, y los irlandeses de muy buen humor.

Anuncios

Una respuesta

Subscribe to comments with RSS.

  1. De segunda mano « El blog de Elisa Bayo said, on 29 diciembre 2009 at 8:30

    […] – “Encontrar la bañera de Cleopatra” por la señora del Tiempo de Dublín. […]


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: